La excelencia fue la contundencia

Calderón fichó a Schuster buscando la excelencia, pero Bernardo, que es un pragmático, un hombre de fútbol, ha sabido invertir el discurso para ganar desde el oficio y la contundencia.

El equipo no ha jugado ni bien ni mal, sino todo lo contrario: no ha jugado a nada. Ni al ataque ni al contraataque, a nada. Pero ha ganado. Y además lo ha hecho justamente, merecidamente.

A falta de juego el Madrid ha sido valores y pegada. Los valores los importó Capello y la pegada es cosa de una plantilla donde abundan los delanteros en detrimento de los centrocampistas.

La cuestión es si este balance satisface al madridismo. Sospecho que no. Yo sigo añorando algún crack de los de antaño y, sobre todo y muy especialmente, un patrón de juego, un estilo. ¿De qué sirve ganar Ligas devaluadas si no se acorta la distancia con los mejores equipos de Europa, escenario natural del Madrid?

De momento me consuelo mirando a Barcelona y disfrutando a medias de este segundo campeonato consecutivo. Al fin y al cabo, lo único que no se puede permitir este equipo es no ganar títulos. Ahora bien, el año que viene no estoy dispuesto a perdonar. La segunda temporada de Schuster será, al menos para mí, la de la exigencia.

“El Madrid se lleva una Liga de saldo” (Alvaro Llorca, Soitu)

“De regalo nada” (Juanma Rodríguez, Libertad Digital)

2 Respuestas a “La excelencia fue la contundencia”


  1. 1 pedro

    Que triste lo de mirando a Barcelona……..

  2. 2 Angel

    No me lo tomes a mal, Pedro, era una simple manera de hablar.

    El Madrid nunca debería consolarse mirando al Barca, como tampoco el Barca debería buscar excusas mirando al Madrid. Los dos son equipos grandes, y esa actitud, la que busca justificarse en los deméritos del rival, es más propia de equipos pequeños.

    Además, el fútbol son ciclos. Ahora sonríe el Madrid, pero tarde o temprano le tocará al Barcelona. No soy de los que se alegran de los malos momentos del rival.

    Saludos

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