LA MUJER Y EL IVA

Hace poco se celebraba, una vez más el “día de la mujer”, que aunque está bien, a la postre, se está quedando como una fecha simbólica, donde solo los partidos políticos esgrimen sus ideologías, y solo ellos se ponen medallas, con actos protocolarios demasiado institucionales, pero vacíos de realidad social.

Por un lado la teórica izquierda, parece que está interesada en cargarse a la familia, y se obstina en el aborto como derecho de la mujer, ¿es así como nos igualamos a los hombres? Creo justo, que tanto el hombre como la mujer, decidan libremente su paternidad y su maternidad, pero no costa de eliminar a los hijos, una vez gestados.

Por otro la derecha burguesa y acomodada, corre el peligro de no entender que hay que erradicar la violencia machista (otra triste realidad social), y que la inmigración controlada, es un bien social que además, solventa problemas como el de la regeneración demográfica, generando riqueza.

La objetividad social pone de manifiesto que los que hacen las leyes se olvidan de que la mujer y el hombre, no somos seres aislados cargados de derechos, o de obligaciones solamente, sino que vivimos insertos en familias, que se deberían de atender integralmente. La política familiar es una inversión con un retorno garantizado, que habría de ser prioritario, en lugar de aumentar la edad de jubilación para mantener gastos sociales o subir el IVA para recaudar más y más.

Los expertos anuncian que, los cambios sociales que afectan negativamente a la familia son bien perceptibles en Europa, y ya son muchos países los que están poniendo ayudas directas a estas. Sobre todo, porque la desintegración familiar favorece la marginación social, la pobreza, deficiencias de formación y conductas destructivas (delincuencia, consumo de drogas, embarazos de adolescentes, etc), y compromete el futuro, al hacer que la natalidad quede por debajo del nivel de reemplazo generacional. El remedio más eficaz, pasa por proteger a la familia y es al final, el más barato, según dice el sociólogo Lluís Flaquer, en un estudio comparativo de las políticas familiares en la Unión Europea.

La actividad doméstica, como criar hijos y atender a ancianos, es considerada como privada, a diferencia de la actividad productiva. No se reconoce, el valor social del trabajo familiar, no remunerado, que recae sobre las mujeres. Pero no hay que olvidar que cuidar niños y ancianos es una contribución al bienestar general. Es cierto que hemos avanzado, pero no lo suficiente. Actualmente hay nuevas realidades familiares con la incorporación general de las mujeres al empleo, la caída de la fecundidad, el aumento de los índices de divorcios, el crecimiento del paro, etc. Estos hechos requieren políticas que se adapten a las nuevas exigencias sociales.

Ahora el problema está en evitar el deterioro económico relativo de las familias con hijos pequeños y en las nuevas situaciones de pobreza surgidas por el aumento de la monoparentalidad (mujeres que son madres solteras o divorciadas). Pero este gobierno mira a otro lado y además propone subir el IVA para percibir más, cuando sabemos que este hecho, no solo frenará el consumo y las arcas estatales ingresarán menos, sino que las familias (en muchos casos son mujeres solas con hijos), se verán seriamente afectadas.

1 Respuesta a “LA MUJER Y EL IVA”


  1. 1 fanegas

    Es realmenete asi, si comparamos las políticas familiares de la unión europea, observamos que España junto a Portugal son las que quedan a la cola, como en tantas otras cosas.

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