Archivo del Autor de Juan Perez Gil

LA REGIÓN DE MURCIA. ¿UNIPROVINCIAL, BIPROVINCIAL O………TRIPROVINCIAL?

Desde que, en base a la Constitución de 1978, se construyera el Estado de las Autonomías, la Región de Murcia es uniprovincial.

Últimamente ha emergido, en Cartagena, una aspiración que hasta ahora permanecía dormida: La reivindicación de la provincialidad y la transformación de nuestra comunidad en biprovincial. Bastantes estamentos sociales de dicha comarca y también algunas instituciones de ámbito regional, que hasta la fecha no se habían significado, elevan su voz en este sentido.

Se argumenta que, dentro de la próxima reforma del estatuto, cabe esta posibilidad. Razones no les faltan, el posible aumento de la representatividad a nivel estatal y un mejor reparto de las inversiones, por parte de la administración central, son algunas de ellas.

¿Y Lorca? ¿Que ocurre con la posibilidad de que nuestra comarca pueda ser, en un futuro, también provincia de la Comunidad de Murcia? Condiciones las tiene por extensión territorial, área de influencia, numero de habitantes, actividad económica, etc. Que lastima que no exista lo más importante: una concienciación social capaz de provocar un rico y esclarecedor debate en este sentido.

Ya en el año1968, un trabajo muy revelador, con innumerables argumentos serios y de una indudable solidez, plasmado en un libro por el profesor Horacio Capel, con un titulo que no admitía dudas: “Lorca, capital Subregional”, nos llamaba, de una forma clara, la atención, sobre el área de influencia de nuestra comarca, pero entonces, al no existir el estado autonómico nuestro ámbito de servicios alcanzaba, a zonas de la comunidad andaluza. En la actualidad, por lo tanto, la realidad es algo distinta.

Es difícil, por no decir imposible, que los políticos acepten estas solicitudes, no les gusta demasiado estas situaciones. Por otro lado existen, en el resto del país, movimientos en este sentido, los casos de Gijón en Asturias, Jerez de la Frontera y  Algeciras, en la provincia de Cádiz, y Torrelavega en Cantabria, son algunas de ellas.

De cualquier forma, como de lo que se trata es de dar un primer paso para abrir el debate, pienso que este foro y este momento son los indicados para ello.

Recursos energéticos y trasvases de agua

Los trasvases de agua, excedente, al sureste español desde otras cuencas es, esta siendo y seguirá siendo en el futuro un tema candente de debate permanente. Políticos de diversas tendencias, ecologistas, técnicos y medios de comunicación polemizan continuamente sobre el tema. Incluso, en algunos foros, se trata de ridiculizar las pretensiones de las regiones con deficiencias en recursos hídricos. Con frecuencia, se argumenta que se debe frenar la expansión allí donde no hay autonomía suficiente en la disposición de agua y adaptarse en su utilización a la cantidad de que se dispone.

No acabo de entender como personas y medios con una sólida formación y a los que se supone bien informados y con capacidad suficiente para entender la trágica situación que viven en esas regiones miles de familias por la escasez de agua, actúen de esta forma, a no ser que existan otros intereses, entre los que prevalecen los más bajos instintos demagógicos.

Son, todos ellos, gente que dispone en sus domicilios de iluminación, de aire acondicionado, instalaciones de gas, etc. conducen automóviles, viajan en AVE y en avión, crean y potencian el tejido industrial. ¿Tienen para ello un pozo de petróleo en el jardín de sus casas o una bolsa de gas? Rotundamente No. Compran sus recursos energéticos para mejorar su calidad de vida. España, como sabemos y saben ellos, es deficitaria en estas materias primas y, evidentemente, nadie de estas personas se adapta a esta situación.

Esto precisamente es los que queremos los ciudadanos de la región de Murcia, comprar y pagar el agua, excedente, de otras cuencas y que nosotros necesitamos para uso domestico, regar nuestros sedientos campos, potenciar nuestras industrias y ampliar nuestro desarrollo urbanístico. Pero tristemente no se nos permite hacerlo.

El panorama geopolítico inquietante y la fuerte demanda junto a la gran dependencia que España tiene en el abastecimiento externo de combustibles fósiles, esto si que genera desequilibrios con gravísimos impactos al medio ambiente y a nuestra economía. Sin embargo nadie, por razones obvias, trata de adaptarse a ello, pero si de intentar frenar la expansión de una zona trabajadora y en continuo crecimiento.

No hablemos de la “fiebre” desalinizadora y del grave deterioro que produce a la flora y la fauna del mediterráneo, el efecto invernadero, las características geológicas de las ubicaciones, el impacto medioambiental en la construcción de las infraestructuras, el consumo de combustible, su periodo corto de vida, etc. Pero de esto ya hablaremos en otra ocasión.